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| CRÍTICA Te ríes con este par de gansos
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Javier González Soler estrena una versión de 'Los dos gemelos venecianos', de Carlos Goldoni, con guiños a Lola Flores, Martes y Trece, 'Aterriza como puedas' y el Movimiento 15-M.
24.08.11 - 00:58 -
ANTONIO ARCO
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ANTONIO ARCO
El caso es que terminan cayéndote muy simpáticos, porque te ríes con ellos pese a lo cafres que son los pobres, o precisamente por eso, el par de gemelos estos venecianos, Tonino y Zanetto Bisognosi, a los que da vida el actor David García, a quien recordábamos por su papel de oficial nazi en el espléndido montaje que, sobre el texto de Juan Mayorga 'Himmelweg. El camino hacia el cielo', estrenó la compañía murciana La Ferroviaria, dirigida por Paco Macià, en la pasada edición del Festival Internacional de Teatro y Danza de San Javier, que también entonces coprodujo este espectáculo como este año ha hecho con 'Los dos gemelos venecianos'.
Estamos ante el estreno en España de una obra aquí poco conocida de Carlo Goldoni, de la que ha realizado una versión libre, campechana, sin prejuicios, tendente al rápido éxito popular y festivamente ligera de digerir Javier González Soler, compañero de muchos años en la crítica teatral y ahora productor y director de escena, quien ha puesto en marcha este proyecto uniendo las fuerzas de su compañía, Distrito Teatro, con la de El Hechizo Teatro, ambas murcianas.
González Soler, que con acierto se refiere a 'Los dos gemelos venecianos' como «una joya de la literatura veneciana», un texto con el que «la 'commedia dell'arte' pierde inocencia y gana en crítica y sarcasmo», exponiendo los vicios de la sociedad provinciana de la Italia del XVIII, ha plagado su versión, libre de pretensiones intelectuales y concebida para el disfrute con palomitas (o sin ellas), de guiños muy reconocibles al mundo del humor -desde Martes y Trece a una parodia de las artes marciales a lo Jackie Chan en 'Kung Fu Panda 2'-, el cine -desde la eternamente inolvidable y dramática 'Casablanca' (1942), a la desternillante y delirante 'Aterriza como puedas' (1980), con su disparatado vuelo 209 de la Trans American-, la televisión -poniéndole un punto a su montaje de culebrón venezolano- y los grandes momentos cómico-históricos protagonizados por personajes populares de la categoría de Lola Flores, cuya petición al público que abarrotaba la iglesia en la que se casó su hija Lolita 'impactó' al país: «¡Si me queréis, 'irsen'!».
Hay en este montaje, fresco, directo, con su aire infantil, su atmósfera ingenua, su ambiente relajado y cómico de viñeta -a lo que contribuye el trabajo del conocido dibujante murciano Juan Álvarez-, y su obsesión por empatizar con el público a ser posible más joven -referencias a Facebook y al Movimiento 15-M incluidas-, un claro deseo de recreo, de fiesta de corrala, de diversión nocturna, de carcajada, y el conjunto de las interpretaciones contribuye a que la acción se siga con deseos de pasarlo bien; y si se repartieran, gratuitamente, a la entrada pasteles de carne y refrescos (con o sin alcohol), mejor que mejor.
A ver, no estamos ante el Goldoni de la 'Trilogía della Villeggiatura' que, con dirección de Toni Servillo representó el Piccolo Teatro di Milano en el madrileño Festival de Otoño de 2009 -todavía estamos relamiéndonos-, pero tiene su gracia esta puesta en escena, sencilla y a veces fuera de órbita -no falta una alusión a la flauta de Bartolo y hay un momento musical, con la canción 'Dejadme subir', con letra del propio González Soler y música de Miguel Bañón, que es digno de poder calificarse como de 'Encuentros en la tercera fase'-, en la que el trasfondo latente de comedia negra le aporta singularidad. 'Los dos gemelos venecianos' no concluye con el que sería previsible final feliz, no, sino con dos muertos en escena.
Trajes
¿Y de qué va todo este enredo? Así lo resumen los responsables del montaje: Zanetto y Tonino (David García, muy divertido y muy a lo suyo) son dos gemelos, separados desde niños, que no se han visto nunca, aunque saben cada uno de la existencia del otro. Zanetto es tan bobo y simple como Tonino ingenioso. La llegada de los dos a Verona provocará mil equívocos. Zanetto viene desde Bérgamo a casarse con Rosaura, Tonino de Venecia a buscar a su amante Beatrice. El enredo se complica con las continuas estupideces de Zanetto, a quien Pancrazio, un hipócrita enamorado de Rosaura, logra convencer de cualquier cosa con tal de apartarlo de ella. Finalmente, Zanetto muere envenenado por Pancrazio, Tonino encuentra a Beatrice y se descubre que Rosaura es hermana suya». Y eso es. ¡Ah! Todos vestidos con los trajes diseñados en su día, para un montaje de la ESAD, por el gran artista Pepe Rubio ('la Caballé' y La Ribot se han rendido a sus pies).
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